SkillMente nació del trabajo directo con jóvenes y familias, y de una pregunta que se repetía: ¿qué pasa entre una sesión y la siguiente?
Entre sesiones, los jóvenes y los padres casi no tienen oportunidades de practicar lo que trabajaron. Y los profesionales tienen pocas formas de saber cómo van las cosas, a menos que contacten a las familias por teléfono, correo u otro medio.
Por eso incorporamos notificaciones y reportes: para que los profesionales puedan ver comportamientos y avances, y para que la práctica continúe entre sesiones.
También incorporamos gamificación y digitalización, pensando en los jóvenes del siglo XXI. Creemos que practicar un poco todos los días ayuda a crear el hábito, y que tener la información disponible en un medio digital permite volver a revisarla cuando se necesite.